Padre asesinado por sus hijos: tuvo condena por abuso y lo que cuenta una vecina

Miércoles 11 de Agosto

La víctima del parricidio ocurrido en los últimos minutos del lunes en Viamonte 305, de la ciudad de Comodoro Rivadavia, había cumplido en mayo de este año, una condena por abuso sexual simple, agravado por la situación de convivencia.
La víctima se dedicaba a hacer changas varias, como la venta de zapatillas: en un poste de la zona se observa un cartel escrito a mano que reza «Zapatillas importadas».
El sujeto había sido condenado a tres años de prisión en suspenso. Esa situación había llevado a alejarse a gran parte de la familia de este hombre que se quedó con sus dos hijos menores, de 12 y 16 años.

Defensa del hermano
La Fiscalía investiga ahora si el menor de 16 años, que se autoincriminó ante la guardia de la Comisaría Segunda de haber matado a su padre, actuó en defensa propia o de un tercero que pudo haber sido su hermano menor.
La Policía encontró al hombre en el suelo de la cocina de la vivienda, con un cuchillo clavado en el pecho. El personal ingresó con la llave que le dio el menor en la comisaría, cuando se presentó junto a su hermano menor y confesó el crimen.
Sin la madre
En la audiencia de control de detención del menor de 16 años, la Defensa Pública planteó ante el juez Mariano Nicosia que se le diera intervención al Servicio de Protección de Derechos para que aborde la situación de ambos menores bajo el resguardo de un familiar, ya que la madre no está en la provincia y según las autoridades judiciales no se encontraría en condiciones de poseer la tenencia.
Según trascendió, el Servicio de Protección de Derechos ya había tomado intervención en el caso, por lo que muchos se preguntan si la situación extrema se pudo haber evitado.

Desprotección
Ahora, se espera el testimonio del único testigo del parricidio, el menor de 12 años, en Cámara Gesell. Al haber ocurrido el hecho en un ámbito familiar y de ser el único testigo un menor de 12 años, todos los avances que se pueden hacer con el mismo son a través de una Cámara Gesell.
Vecinos sostienen que el departamento de la calle Viamonte, donde ocurrió el parricidio era usurpado y que había una denuncia al respecto.
Una comerciante del lugar contó que por las noches algunos vecinos escuchaban gritos y creen que bien pudieron haberse producido situaciones de violencia familiar en el lugar.
Lo que cuentan los vecinos
La mujer, al igual que otros vecinos, dio cuenta de gritos constantes y situaciones de malos tratos en la vivienda donde anoche se produjo el hecho, así como de un estado desmejorado de los menores de edad. Además, indicó que cuando la familia fue a vivir allí había otro chico más grande que luego se fue.

“El chico que hizo esto tenía 8 años cuando su hermano se fue y me dijo que sabía por qué se había ido; que iba a contar, pero no volvió”, manifestó.
“El chico no soportó más e hizo lo que hizo. Los chicos nunca dijeron nada porque se ve que el padre no los dejaba”, manifestó la mujer, añadiendo que “los chicos están muy desnutridos y algo pasaba ahí”.

“Yo siempre veía a los chiquitos muy flaquitos. Vivían muy asustados los nenes. Hace 8 o 9 años que vivían acá. El papá usurpaba la casa; algo raro pasaba”, manifestó.
En tanto, el titular de la Unidad Regional, Adrián Muñoz, confirmó esta mañana que “los menores vivían solos con el padre y la madre se habría ido hace un tiempo”.

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